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Accidente minero de Aznalcóllar

La mayoría de edad del accidente minero de Aznalcóllar

El proyecto europeo RECARE busca en el Guadiamar soluciones para la conservación del suelo frente a la contaminación.

Se cumplen 18 años del vertido que liberó 2 hm3 de lodos tóxicos ricos en metales pesados y 4 hm3 de aguas ácidas, alcanzando unas 4,4 has de superficie en las cuencas de los ríos Agrio y Guadiamar y afectando de forma notable al suelo, la vegetación y la fauna del lugar. Como parte de un programa de recuperación integral del área, la remoción de lodos y de una capa superficial de suelo afectado implicó la pérdida de gran parte del contenido en materia orgánica del suelo, repercutiendo negativamente en las propiedades físicas, químicas y biológicas del mismo.

El pasado miércoles 17 de febrero, el Centro de Visitantes del Guadiamar, en Aznalcázar, provincia de Sevilla, ha acogido el segundo taller participativo para selección de medidas de prevención y recuperación de suelos contaminados, para ser aplicadas en el Corredor Verde del Guadiamar, uno de los 17 casos de estudio del proyecto europeo RECARE. El encuentro, coordinado por el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla del CSIC y la empresa de base tecnológica Evenor-Tech, ha contado con la participación de diferentes representantes dela Administración, centros académicos y de investigación, entidades de educación ambiental, asociaciones de agricultores, de ganaderos y ONGs, entre otros.

Los suelos presentes, desarrollados a lo largo de cientos de años, representan un importante recurso para la vida humana, pues cumplen un papel esencial en cuanto a servicios ecosistémicos esenciales, seguridad alimentaria, adaptación y mitigación del cambio climático, mitigación de la pobreza y desarrollo sostenible. Sin embargo, el 33% de la superficie del suelo del planeta, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se encuentra en estado de degradación debido a la gestión insostenible de dicho recurso. Así se ha remarcado y divulgado en el Año Internacional de los Suelos, celebrado durante todo 2015 a iniciativa de la FAO, buscando la concienciación y el compromiso de todos los estados para poner en práctica una ordenación sostenible del suelo. Hay que recordar que, a nivel mundial, cada minuto son selladas dos hectáreas de suelo por el crecimiento urbano, y la deforestación, las malas prácticas agrícolas, la contaminación y el sobrepastoreo amenazan estos ecosistemas, que requieren de siglos para regenerar un solo centímetro.

El proyecto RECARE para Prevención y Remediación de la Degradación de los Suelos en Europa a través del Cuidado del Territorio (http://recare-project.eu/) se desarrolla dentro del 7º programa marco de Investigación y Desarrollo de la Unión Europea. Coordinado por la Universidad de Wageningen (Países Bajos) y con la participación de 27 entidades de 18 países, busca las mejores soluciones contra las principales amenazas para el mantenimiento de las funciones y servicios ambientales que proporcionan los suelos (erosión, contaminación, inundaciones, deslizamientos de tierra, desertificación o pérdida de biodiversidad, entre otras). El análisis de 17 casos de estudio repartidos por la geografía europea y los programas de participación están permitiendo identificar las mejores medidas para aplicar en cada caso, así como la extrapolación de resultados hasta el nivel de Europa y el análisis y mejora de las políticas y estrategias nacionales y europeas existentes.

Respecto al caso del Guadiamar, en España, tanto la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía como diversos Institutos y grupos de investigación pertenecientes a universidades andaluzas y españolas o al Consejo Superior de Investigaciones Científicas han participado activamente en trabajos de evaluación y remediación tras el accidente minero, produciendo una importante base de conocimiento y promoviendo toda una serie de acciones para el conocimiento y concienciación de la importancia de preservar la salud de los suelos, y los ecosistemas en general, para el mantenimiento del bienestar humano.

Aunque la práctica totalidad de los lodos fueron rápidamente retirados tras el accidente, la cuenca del Guadiamar aún presenta ciertos niveles de contaminación por metales pesados, que siguen afectando a la flora y la fauna del entorno. Dichos suelos pertenecen en la actualidad al Corredor Verde del Guadiamar, un proyecto de gestión integrada con el objetivo principal de evitar la dispersión de los contaminantes y eliminar la contaminación. Actualmente, en el marco de RECARE, se están aplicando diferentes medidas de remediación de la contaminación en parcelas experimentales para determinar la estrategia más efectiva para recuperar los suelos afectados.

Complementario a RECARE, y teniendo en cuenta un futuro que se predice más cálido y seco en Andalucía, se desarrolla RestEco, un nuevo proyecto financiado por el Programa Estatal de I+D+i “Retos de la Sociedad” en el que participan ambas entidades coordinadoras del pasado encuentro, y que analizará la capacidad de la vegetación leñosa autóctona para estabilizar los suelos contaminados y secuestrar carbono atmosférico, con el objetivo de proponer nuevos modelos de restauración y recuperación de suelos degradados en ambiente mediterráneo, bajo diferentes escenarios de cambio climático.

Tecnología española

Dentro del consorcio que materializa el proyecto internacional RECARE, se encuentra la empresa española de base tecnológica Evenor-Tech, que cuenta con una larga experiencia en el desarrollo de proyectos para la recuperación y preservación de los suelos. El equipo directivo está compuesto por la Dra. María Anaya-Romero, directora, la Dra. Sara Muñoz, responsable de I+D+i, el MSc. José Miguel Pérez, responsable de desarrollos informáticos y asesor de negocios, y el MSc. Francisco José Blanco, responsable de servicios técnicos y consultoría. Con amplia experiencia en los sectores académico y privado y en campos como la agronomía, biología y ecología, geografía, matemáticas, desarrollo de software y sistemas de información geográfica, la firma demuestra tener un fuerte compromiso tecnológico para proteger nuestro recurso suelo. Sobre la excelente calidad científica de sus servicios y tecnología basta referirse a los trabajos científicos que sobre sus resultados se han publicado en las más prestigiosas revistas internacionales, así como en libros científico-técnicos de difusión internacional.

La esencia del trabajo que desarrollamos – comentan los componentes del equipo – es la de poner en valor la información relacionada con la gestión del suelo a través de soportes informáticos a medida de cada situación, que permitan potenciar la visibilidad, accesibilidad, usabilidad, conservación y curación de la información, como principios primordiales de calidad, uso y transparencia. De esta forma, se pretende aumentar el conocimiento actual de los suelos y generar posibles escenarios de la evolución de los mismos para conservar y prevenir tanto el recurso suelo como los múltiples servicios ecosistémicos que los mismos ofertan”.

Estas iniciativas se complementan con programas divulgativos y docentes en colaboración con universidades, centros de investigación y museos como la Casa de las Ciencias de Sevilla, como la aplicación online “Suelos de Andalucía Occidental” (http://institucional.us.es/suelos/), en la que se ponen en valor diferentes suelos típicos de la región.

Dentro del caso de estudio del Guadiamar, – explican – se trata de poner en valor, a través de sistemas de ayuda a la decisión como iniciativa innovadora, toda la información generada en términos de contaminación, remediación y cambio climático, y aplicar dicho conocimiento a una gestión del suelo más eficiente a nivel internacional, desde el punto de vista ambiental, económico y socio-cultural, usando el Corredor Verde del Guadiamar como modelo de referencia”.

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